NI NOTA Y NI EXPERIENCIA

La polémica esta servida. El acceso a la función pública docente parece un tema de extremada complejidad que suele terminar con posiciones encontradas entre el colectivo docente y la administración educativa en sus diversas manifestaciones: central y autonómica. En algunas comunidades autónomas, caso de Madrid, se han inciado las pruebas de acceso para miles de docentes. La novedad más importante en algunas comunidades es que la nota contará más que la experiencia. Una decisión que los sindicatos del sector de la enseñanza pública rechazan de plano, independientemente de la ideología y de los intereses políticos que los mueven. No es fácil resolver este problema. Pero de hacerse sólo será posible reflexionando sobre algunas de las incognitas a despejar.
El sistema tal y como está planteado no sirve. Es indiferente que accedan los que tengan mejores notas o los que tengan más experiencia, que no mejor. La nota académica que no es significativa para ser un buen docente, sustituye a la experiencia que, en si misma, no es significativa de que mantendremos en el sistema a un buen docente.
Lo primero sería organizar una formación incial del profesorado que responda a la pregunta qué profesionalidad docente necesita la sociedad del conocimiento. El gran reto de las autoridades y de la comunidad educativa es reconstruir la profesión docente desde la formación incial. Afrontar este reto en la actualidad es una tarea muy compleja proque se ha de desenvolver en un escenario inestable y francamente desfavorable, producto de las políticas de recortes y de la dureza ideológica del gobierno del PP.
No menos importante que defenir la formación incial es aproximarse sin demagogia al término experiencia. ¿Cómo valoramos la experiencia? la experiencia en si misma no es significativa. Se puede tener mucha experiencia por los años de docencia pero está ser de muy mala calidad. La experiencia sin más no es ningún valor, y en todo caso puede sumar o restar. Es importante evaluar la experiencia, y para evaluarla tendríamos que manejar tres elementos la docencia, la investigación y la capacidad de innovación. Hay que reflexionar sobre el papel de las evaluaciones en la mejora del sistema educativo y situar los datos junto a las conclusiones de las investigaciones de las Ciencias Sociales.
No salimos de las posiciones diametralmente opuestas porque no somos capaces de romper con la situación actual que beneficia a algunos sindicatos cuando defiende la experiencia, y que benefician al gobierno del PP que defiende un concepto de la formación docente academicista, antiguo y alejado del perfil profesional que requiere al profesorado la sociedad del conocimiento. Son posiciones encontradas y sostenidas sobre distintos intereses pero que tienen algo en común, para nada responden ni a las necesidades de la sociedad ni a las necesidades de los niños/as y jóvenes. Son posiciones convencionales originadas a principios de los años noventa.
Es preciso organizar la formación incial del profesorado con la vista puesta en una carrera profesional atractiva, en el marco de un estatuto docente bien estructurado y reconocible consensuado con el coelctivo docente. Y con una promoción profesional fundamentada en la evaluación de la docencia, la investigación y la innovación. En este escenario el acceso no sería para quien tuviera la mejor nota acedémica ni más años de experiencia sino para los/as mejores docentes. El problema actual es que el acceso a la formación inicial, el acceso a la profesión y la carrera profesional están fragmentados y no tienen nada que ver entre sí. Para algunos/as una situación muy cómoda desde la que ejercen control y dominio sobre la profesión, para otros/as es uno de los problemas graves pendiente de resolver que tiene la educación española.

“RIESGOS MANUFACTURADOS”

El papel de los medios de comunicación es muy importante. Y según crece la relevancia, la influencia y la comolejidad de la información debería crecer también la preocupación de la comunidad educativa por establecer criterios útiles para hacer frente al tratamiento que realizan estos medios tanto de la educación como de la escuela pública.
La educación y la escuela pública son una única caja, enorme, de resonancia repleta de todo tipo de noticias que dan juego a los géneros periodísticos más diversos (economía, suscesos, política, tribunales, infancia, género, juventud e incluso educación) y todas tiene que ver con la formación, la ilustración, la cultura y la escuela pública; pero no todas son formativas, ilustrativas ni refuerzan la cultura ni benefician la imagen de la escuela pública. Información no es sinónimo de conocimiento.
La gran mayoría de los medios de comunicación no son independientes porque están condicionados por intereses económicos, connotaciones ideológicas y posicionamiento partidista. Basta leer y escuchar el tratamiento que hacen los medios de comunicación de temas tan hondos como la inmigración, la convivencia, el conflicto, el paro, el urbanismo, el medio ambiente, las políticas sociales o la inversión pública. Y las señales constante que lanzan en defenda de un determinado modelo educativo en detrimento de otro.
El control político, ideológico y económico de la agenda informativa en educación llega a ser tan complejo que la comunidad educativa puede tener en determiandos momentos la sensación de estar metida en una turbina de la que puede salir despedida en cualquier momento. Esta sensación se ha ido acrecentando en algunos países, España no es ajena a la misma. En nuestro país la novedad más importante de este curso que termina es el proyecto de la LOMCE que formula un control político e ideológico sobre la educación através de una ley. Las decisiones sobre la política educativa van directamente encaminbada a implantar un modelo de educación muy selectivo y excluyente, donde la escuela pública se convierte en residual. Paralelamente se está construyendo una sociedad que tiene la desigualdad como referente más importante y al estado de la beneficiencia como sustituto del estado de derecho. El gobierno de España y de las comunidades autónomas de Madrid, Valencia, Castilla la Mancha o Cataluña trabajan para encaminar la agenda informativa de algunos medios a crear realidades, en general ligadas a situaciones de riesgo, inexistente o deliberadamente exgageradas y que afectan a la educación y a la escuela públicas. Es lo que Anthony Giddens denominaba “riesgos manufacturados”.
“Los riesgos manufacturados” suelen estar relacionados con la busqueda de intereses económicos o políticos en procesos industriales o de servicios que poco o nada tiene que ver con los intereses sociales de la mayoría de la ciudadanía. Una mentira puede convertirse en verdad a fuerza de repetirla, y una verdad en mentira cuando se cuenta a medias y la manipulas. Dos ejemplos que pueden ayudar a visualizar la idea expuesta, son los casos del Hospital Público de Leganés y el tratamiento que Telemadrid o Canal 9 hacen de la escuela pública.
El primero de los casos es de todos/as conocido y empieza con el anuncio del entonces consejero de sanidad de la Comunidad de Madrid de “más de 400 muertes inducidas en la sección de cuidados paliativos del Hospital de Leganés”. Apartir de esta información el acoso y derribo desde distintos medios de comunicación afines al PP, entre ellos Telemadrid, contra determinadas personas de dicho hospital se convierte en la referencia de una agenda informativa demoledora contra la sanidad pública. Con el tiempo ni una sola de las informaciones aparecidas y filtradas por el gobierno regionaldel PP madrileño fueron demostradas ante la justicia. Pero el objetivo estaba conseguido el camino de la privatización servido. En la actualidad Lamela es empleado de una de las firmas privadas que gestionan con resultados más dudosos la sanidad pública madrileña.
El segundo caso quizás es menos conocido pero tiene más recorrido en la agenda infromativa de los canales autonómicos de Madrid y Valencia, a lo que ya se suman Castilla la Mancha y la TVE 1: el tratamiento que los canales de televisón, radio y prensa escrita y digital afines al PP hacen de la escuela pública. La escuela púiblica es un lugar de riesgos, de graves conflictos, en general suele parecer ligada a la inmigración, potenciando el miedo a la diferencia, “al otro”; y familias españolas desestructuradas; con docentes acosados por las familias y los estudiantes (en esta imagen echan una mano algunos sindicatos). La imagen se refuerza con el discurso “salvador” que pasa por el cambio de modelo educativo: el esfuerzo, la mano dura, la autorida del profesorado, la uitlización de los recursos “con sentido común”, etc. Un discurso tramposo que pretende orquestar una educación para una minoría, la instrucción mínima de una mayoría relativa y la exclusión de otra mayoría nada desdeñable. Quien quiera educación de calidad que se la pague. El derecho a la educación y la libertad de enseñanza tiene que ver con la cuenta corriente.
No deja de sorprender que las autoridades de estas comunidadse y del gobierno del España, responsables de la escuela pública sean los mejores propagandistas y gestores de la enseñanza privada. En especial de una privada en manos de grupos religiosos fundamentalistas en sus creencias y formas de proceder.
“Los riesgos manufacturados” creados en educación son imputables política, económica y moralmente a los gobiernos del PP que los hacen posibles, pero también a los medios de comunicación y a los/as periodistas que los propagan.

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