Otro modelo de centro para un sistema de calidad

¿Qué modelo de centro favorece una educación inclusiva? Cuando hablamos de modelo de centro nos referimos al modelo de organización de la estructura física, los recursos materiales y humanos –docentes, personal de administración y servicios, nuevos perfiles profesionales de apoyo a la docencia–, modelo de dirección, participación de la comunidad educativa. Y del modelo educativo, que con sus fundamentos ideológicos y políticos, tiene una importante influencia en el modelo de centro.

Antonio Bolívar, catedrático de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de Granada, ha escrito que necesitamos rediseñar la gestión burocrática de los centros educativos: “Necesitamos organizaciones escolares más flexibles, capaces de adaptarse a contextos sociales más complejos”. Estamos de acuerdo con el profesor Bolívar cuando apunta que España ha vivido la contradicción de importar un modelo de desarrollo curricular de corte anglosajón sin haber favorecido, paralelamente, la autonomía de los centros y el liderazgo de los equipos directivos, “y esto ha chocado con nuestra tradición normativista y ha encorsetado la práctica docente hasta el límite de desprofesionalizar la docencia”. “Se ha propiciado una uniformidad forzada. Esto ha supuesto un lastre para el sistema educativo”.

Las distintas reformas se han olvidado del modelo de centro y de la formación del profesorado. El último anteproyecto de ley del Gobierno (Lomce) no hace mención alguna ni sobre un tema ni sobre otro. Sabemos que apuesta por convertir los equipos directivos en meros ejecutores de las directrices del Gobierno, y nada dice sobre la formación de los docentes.

Es preciso reflexionar sobre la dimensión organizativa de los centros escolares. Un reflexión necesaria que nos encamine hacia un modelo de centro que permita desarrollar la educación como una tarea colectiva de la comunidad educativa. Hay que repensar el modelo de centro y hay que configurar un nuevo espacio público fundamentado en redes y acuerdos entre instancias sociales y la comunidad educativa. “Educar es corresponsabilidad de toda la sociedad”. (A. Bolívar)

La clave está en potenciar la autonomía, potenciando la participación y el liderazgo de los equipos directivos. La escuela pública no es la escuela intervenida por el Estado, como se apunta en la Lomce, esa sería la escuela estatal, propia de dictaduras y democracias débiles o formales. La escuela pública es la que está participada por la sociedad y gestionada por el conjunto de la comunidad educativa, y requiere otro modelo educativo y otro modelo de centro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: