Cuando la norma es saltarse la norma

Muchos madrileños y madrileñas no se han hecho el cuerpo a las formas de gobernar de la expresidenta de la Comunidad, ni a las decisiones que ha tomado. En ocasiones ha bordeado la legalidad, en otras se situaba fuera de ella. Y eso cuando no ha exigido al Gobierno de España cambios legislativo en provecho propio, o llamado a la desobediencia civil contra las leyes aprobadas por la mayoría parlamentaria del Congreso, incluso las apoyadas por su propio partido. Cualquier estudiante de Ciencias o Sociología que entendiera lo que ocurre en la Comunidad de Madrid obtendría matrícula de honor en la Teoría del Caos.

La penúltima es la exigencia de contratar 28 profesores procedentes de Gran Bretaña e Irlanda para dar clases de Tecnología, Gimnasia y Plástica en la red de institutos bilingües en condiciones más precarias que los docentes funcionarios e interinos, saltándose los requisitos de igualdad, mérito y capacidad a los que están sujetos las personas que pretendan trabajar en un centro público. Esperanza Aguirre ya ha llamado a la “insumisión” contra la legislación actual que no permite este tipo de contrataciones.

Estos docentes contratados podrían desplazar a un docente funcionario o interino. Los sindicatos CCOO y UGT ya han denunciado que llevarán dicha medida a los tribunales. La decisión es tan desproporcionada como ilegal la medida. Lo extraño es que los equipos directivos de la Comunidad de Madrid no se planten ya ante esta falta de rigor y criterio y que la Alta Inspección del Estado no haya denunciado el tema e intervenido de oficio.

Si se ha de cambiar la legislación para que cambie la estructura de los centros, el currículo, la formación de los docentes y la política de personal hágase con criterios razonables y de acuerdo con la comunidad educativa. Lo que no es válido es forzar permanentemente las costuras del actual sistema porque lo único que se consigue es sembrar el caos, el descontento y la frustración entre los docentes.

La contratación de profesorado extranjero en el marco que se pretende es tan irregular como lo fue la creación del instituto para alumnos “excelentes” o la permanencia dentro del sistema educativo de los profesores de Religión Católica cuya figura y contratación se resbala entre los dedos de forma escandalosa.

Por otra parte hay que hacer mención a los graves problemas que la implantación del bilingüismo está acarreando a los centros madrileños. Los centros bilingües requieren, al menos, medidas relacionadas con la organización de los centros, la estructura del currículo y la formación de los docentes. Un giro de 180º que no se ha producido en los centros de la Comunidad.

La Comunidad de Madrid tiene el sistema educativo más judicializado de España. Rota la cultura del consenso que caracterizó la etapa Gallardón, las legislaturas encabezadas por los gobiernos de Esperanza Aguirre han sido un desencuentro tras otro con la gran mayoría de la comunidad educativa. Las 12 huelgas de docentes, familias y alumnos del curso pasado son el síntoma de una enfermedad que empieza a ser endémica en la Comunidad de Madrid, cuando la norma es saltarse la norma y los tribunales sustituyen al diálogo político para resolver los conflictos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: