¿Troncalidad, optatividad u otro currículo?

El Ministerio de Educación apuesta por la troncalidad en el Bachillerato, al menos eso se desprende de las últimas declaraciones del ministro, aunque los argumentos pedagógicos y didácticos son poco consistentes: muchas optativas significa que el alumnado puede elegir lo más fácil entre muchas opciones, y esto va contra el esfuerzo. Un ideal poco ilustrado de lo que significa la educación, y bastante negativo sobre la condición humana.

Desde Escuela creemos que la optatividad no es el gran problema, ni tan siquiera uno de los problemas, del Bachillerato. Y que la troncalidad no aporta ninguna solución. Ni el exceso de troncalidad ni el exceso de optatividad solucionan los desajustes del Bachillerato, una etapa educativa postobligatoria que debe seguir aspirando a la formación integral de las personas. Los problemas del Bachillerato son otros y bien distintos.

La gran reforma pendiente en esta etapa es la de la finalidad y los objetivos. Hacer del Bachillerato una etapa intermedia entrela enseñanza Obligatoriay la Universidad, pero que también pueda ofrecer salidas haciala Formación Profesionalde Grado Superior o directamente a la vida laboral, requiere flexibilizar el currículo y adaptarlo mejor a las aspiraciones profesionales de los jóvenes. Un currículo que complemente, equilibradamente, la finalidad de la etapa con los contenidos, con la metodología y con las herramientas de trabajo necesarias para afrontar un futuro profesional con garantías: idiomas y TIC. Un currículo que se pueda desarrollar en parte con trabajos de investigación. Y un currículo en el que las habilidades socioemocionales, las habilidades sociales y las estrategias metacognitivas sean transversales. Y, además, un currículo que se pueda cursar en dos o tres años. No es tan importante el tiempo, sino la organización del currículo.

Se hace necesario reorganizar el currículo, reorganizar la formación del profesorado y otra organización de los centros para dotar de sentido al Bachillerato. Una etapa que en el 90% de los casos es la puerta de entrada de los jóvenes para la Universidad y, quizás en menor grado, parala Formación Profesionalde Grado Superior, que es una isla en el sistema educativo sin nada que ver conla enseñanza Obligatoriay sin nada que ver con los estudios superiores.

Ya sabemos lo que no funciona. ¿Por qué no experimentar e innovar? ¿Qué vamos a perder en comparación con lo que podemos ganar?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: