Ciudadanía como objetivo. Transversalidad como deseo

El Gobierno del Partido Popular ha dado cumplida cuenta a sus electores con los cambios que ha introducido en el programa de Educación para la Ciudadanía. Unos cambios que, si bien no suponen un giro radical, sí modifican sustancialmente el ideal que sustentaba esta asignatura. Ni el Gobierno del PSOE fue más allá en sus pretensiones para esta materia, ni el gobierno del PP ha tenido en cuenta al electorado que reivindicaba la eliminación de la asignatura. En último caso, todo dependerá de los docentes y de la docencia que impartan.

Según han contabilizado medios de comunicación, organizaciones sociales y expertos, en 2009 los objetores de conciencia contra la asignatura no superaban los 120 alumnos de los 800.000 que ya la cursaban. Ese año el Tribunal Supremo, por una amplia mayoría, dictaminó que no se podía objetar a esta asignatura obligatoria “y que el Estado estaba legitimado a establecer y a enseñar una moral común compartida” (Antonio Bolívar). En principio se zanjabala polémica. Ahora habrá que cambiar la Ley Orgánica que la alumbró. El sistema educativo español es una calle permanentemente en obras, con el coste que esto tiene para la ciudadanía, y el futuro del país.

La implantación y el desarrollo de Educación para la Ciudadanía (EpC) no ha sido fácil: muy pocas horas lectivas, y siempre presionadas por la presencia efectiva de la asignatura de Religión Católica; conflicto de competencias con otras materias como la Filosofía; no se ha formado a un colectivo capaz de impartir el currículo de EpC; y, sobre todo, sus bondades y posibles beneficios para los niños y los jóvenes no han tenido ni de lejos el calor mediático que la objeción de conciencia minoritaria. Una vez más hacemos notar que en la agenda mediática el conflicto vende mejor que el diálogo y el razonamiento, y el problema mejor que la solución.

La asignatura queda reducida a una serie de temas legales, económicos y de urbanidad conformes a la ideología del partido gobernante y a su programa electoral, votado mayoritariamente por los ciudadanos. Precisamente, como apunta el profesor Antonio Bolívar (“Tejer y destejer”, El País, 19 de mayo de 2012) “el ámbito preferido para dicha supresión, desde una ideología conservadora, son las relaciones interpersonales y de participación”. Desigualdades e injusticias sociales y todo aquello que las provoca, igualdad entre hombres y mujeres, derecho a una sexualidad libre (homosexual o heterosexual). En definitiva, todo aquello que suponga formar una actitud de compromiso para que la democracia formal (el voto cada cuatro años) sea solo un elemento más, integrante de una democracia participativa activada por los ciudadanos y las ciudadanas. Pero quizá lo más preocupante de todo sea que hayamos echado en saco roto la reflexión y el debate sobre la importancia de la Educación para la Ciudadanía como un objetivo transversal del currículo a lo largo y ancho de todo el sistema educativo. En la enseñanza española hemos experimentado la tangencialidad, pero nunca la transversalidad.

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Hay razones para la huelga

El 22 de mayo los sindicatos con representación en la Mesa Sectorialde Enseñanza Pública (CCOO, UGT, CSI.F, STES-i, UGT, ANPE, CIG-Ensino y ELA) convocaron huelga general en todo sistema educativo español, desde Educación Infantil hastala Universidad. Másde 1.500.000 de trabajadores de la enseñanza fueron llamados a una movilización que afectó a más de 7.500.000 de alumnos. CEAPA, la confederación de padres y madres mayoritaria en la enseñanza pública, también convocó y apoyóla huelga. Ademásdel Sindicato de Estudiantes y las asociaciones mayoritarias entre el alumnado.

Por otra parte, todos los rectores de las universidades españolas respaldaron un manifiesto público en el que se recogía la preocupación por las declaraciones del ministro de Educación sobre el sistema universitario español. Los rectores no comparten ni el diagnóstico, ni las afirmaciones ni los duros recortes del gobierno sobre el sistema universitario español.

Con el respaldo de casi el 85% de la comunidad educativa española y con el apoyo a esta huelga general en la enseñanza de más del 80% de los trabajadores del sector no queda sino pensar que hay motivos más que suficientes para la huelga general y razones más que de sobra para mantener la movilización social ante el duro recorte presupuestario que ha sufrido la inversión en educación, como producto del estrangulamiento económico que está sufriendo el sector público.

Los duros recortes aplicados por el Gobierno degradan la educación pública  precarizando la función docente y masificando las aulas.

El curso pasado con el Gobierno del PSOE el presupuesto en educación ya sufrió un duro recorte (7,3%). En este momento mientras la media en inversión de la Europa más desarrollada es del 5,5%, la media de España ha caído hasta el 4,3%, y aún no ha tocado fondo. Nada se ha librado de los recortes: la política de personal; la política de becas; la formación del profesorado;la Educación Infantilen el tramo de0 a3 años; la enseñanza postobligatoria; la universidad y el sistema científico casi paralizando al sector público de la investigación.

El Gobierno se ha equivocado, no ha puesto un plan de reformas sobre la mesa a la comunidad educativa. No ha sido capaz de imaginar una ley de financiación. En época de crisis hay que aplicar más y mejor el bisturí y nunca el hacha. No se ha abierto al diálogo. Ha presentado un paquete de recortes a bulto que ha movilizado a la comunidad educativa por encima de las ideas y las preferencias políticas. Algo ha debido de hacer mal. Rectificar es de sabios. Porque han dado sobradas razones y muchos motivos para una huelga general.

Martha Nussbaum, Príncipe de Asturias

Marta C. Nussbaum es una de las pensadoras más importantes del siglo XX. Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012. Obras como La fragilidad del bien: fortuna y ética en la tragedia y la filosofía griega; El ocultamiento de lo humano; Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades; Las mujeres y el desarrollo humano: el enfoque de las capacidades; o el Cultivo de la humanidad nos muestran un pensamiento alternativo, rico en matices que reflexiona permanentemente sobre la dignidad humana como un ideal universal, y sobre aquellas ideas que son imprescindibles para fortalecer una educación que garantice un futuro con valores compartidos como la solidaridad y la cooperación esenciales tanto para formar personas críticas y responsables como para conseguir un bienestar material producto de la justicia yla equidad. Unpensamiento alternativo para un mundo diferente. Para una humanidad más bondadosa.

En la obra de Martha C. Bussnaum la educación es uno de los ejes más importantes de reflexión. Educar es formar ciudadanos y ciudadanas. Es inculcar el espíritu cívico necesario para que las personas sean conscientes de que una sociedad se construye conjuntamente. Que las guerras, la violencia en cualquiera de sus manifestaciones, la justicia, la lucha contra la exclusión y la pobreza, contra la explotación son tareas comunes que debemos de resolver juntos.

No vale cualquier educación, ni sirve una enseñanza cualquiera. En su libro Sin fines de lucro. Porqué la democracia necesita de las humanidades (Editorial Katz, Madrid) escribe: “Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial (…) me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida (…) una crisis mucho más perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación”. “En este momento de crisis, estamos haciendo muy pocas preguntas sobre el rumbo mundial de la educación y, por ende, el de las sociedades democráticas”. Le preocupa a Martha C. Nussbaum el cultivo de aquellas capacidades que potencien nuestros valores más humanos, es decir aquellos ligados al amor, a la solidaridad, a la cooperación, a la paz, a la libertad, al espíritu crítico. Su reflexión sobre las capacidades es muy importante. “Cultivar la capacidad de reflexión y pensamiento crítico es fundamental para mantener a la democracia con vida y en estado de alerta”.

Para Nussbaum, la idea del aprendizaje activo suele implicar un compromiso firme con el pensamiento crítico y esta es una de las grandes metas dela educación. Perosobre el sistema de enseñanza pesan, cada vez más las presiones para formar un tipo de alumno que rendiría bien en un examen estandarizado. Este modelo no supone ningún compromiso con la democracia, sino con los intereses de las élites económicas y políticas. “La educación es para las personas”. Nuestros gobernantes que parecen tener, desde hace muchos años, una idea muy pobre de lo que es y significa la educación, antes de coger la tijera de los recortes, deberían coger la obra de Martha C. Nussbaum. Nunca es tarde.

Educación intercultural. Nuevos escenarios educativos

El reportaje de doble página que presentamos en este número de Escuela trata sobre el libro Las Orientaciones para la práctica dela Educación Intercultural. Redde Escuela Interculturales, un trabajo impulsado por la Liga Españolade la Educación y la Cultura Popular, organización con una larga trayectoria, en la que están implicados los expertos españoles más importantes del momento y los proyectos docentes con más impacto educativo en el centro y en su entorno. Teoría y práctica para alertar sobre la necesidad de desarrollar políticas educativas inclusivas, orientadas a transformar el acceso a las oportunidades en un derecho de participación. Cooperación y solidaridad para construir una ciudadanía participativa, la única fórmula para dotar de calidad a la democracia formal.

La situación del sistema educativo español y su incierto futuro político e inversor, requiere más que nunca potenciar proyectos como el que ha permitido elaborar las orientaciones recogidas en este libro, porque dar respuestas a la diversidad en el aula y en la sociedad desde una escuela pública de calidad, es hoy tanto una necesidad económica de futuro como una prioridad moral para garantizar los derechos fundamentales de las personas y su participación en las decisiones que afectan a la sociedad y a la ciudadanía.

Estamos asistiendo a una reorganización de los valores, este es uno de los objetivos de los promotores de una crisis, que cada vez se asemeja más “al camelo” de unos pocos sobre unos muchos. Todo se ha sacrificado por la acumulación de bienes y el enriquecimiento rápido. Esta confianza en los bienes materiales y este apego a la riqueza, fundamentada en la avaricia, que permanentemente se nos pone sobre la mesa a través de los grandes medios de comunicación nos está llevando a un estilo de vida de gran insensibilidad para con los pobres, los marginados, con los que sufren humillación y explotación. Pero también a pensar, mucha gente, que esto es lo que hay.

Hay alternativas y, además, muchas de ellas se pueden construir desde la comunidad educativa, teniendo a las escuelas y a los institutos como receptores del nuevo ideal, que es una antigua aspiración, de que es posible una vida más digna y una existencia con futuro. Proyectos como “Por una escuela Intercultural” recogido en el libro Las Orientaciones para la práctica dela Educación Intercultural. Redde Escuela Interculturales, impulsan y refuerzan este ideal. Más información en la web http://www.escuelasinterculturales.eu.

¿Troncalidad, optatividad u otro currículo?

El Ministerio de Educación apuesta por la troncalidad en el Bachillerato, al menos eso se desprende de las últimas declaraciones del ministro, aunque los argumentos pedagógicos y didácticos son poco consistentes: muchas optativas significa que el alumnado puede elegir lo más fácil entre muchas opciones, y esto va contra el esfuerzo. Un ideal poco ilustrado de lo que significa la educación, y bastante negativo sobre la condición humana.

Desde Escuela creemos que la optatividad no es el gran problema, ni tan siquiera uno de los problemas, del Bachillerato. Y que la troncalidad no aporta ninguna solución. Ni el exceso de troncalidad ni el exceso de optatividad solucionan los desajustes del Bachillerato, una etapa educativa postobligatoria que debe seguir aspirando a la formación integral de las personas. Los problemas del Bachillerato son otros y bien distintos.

La gran reforma pendiente en esta etapa es la de la finalidad y los objetivos. Hacer del Bachillerato una etapa intermedia entrela enseñanza Obligatoriay la Universidad, pero que también pueda ofrecer salidas haciala Formación Profesionalde Grado Superior o directamente a la vida laboral, requiere flexibilizar el currículo y adaptarlo mejor a las aspiraciones profesionales de los jóvenes. Un currículo que complemente, equilibradamente, la finalidad de la etapa con los contenidos, con la metodología y con las herramientas de trabajo necesarias para afrontar un futuro profesional con garantías: idiomas y TIC. Un currículo que se pueda desarrollar en parte con trabajos de investigación. Y un currículo en el que las habilidades socioemocionales, las habilidades sociales y las estrategias metacognitivas sean transversales. Y, además, un currículo que se pueda cursar en dos o tres años. No es tan importante el tiempo, sino la organización del currículo.

Se hace necesario reorganizar el currículo, reorganizar la formación del profesorado y otra organización de los centros para dotar de sentido al Bachillerato. Una etapa que en el 90% de los casos es la puerta de entrada de los jóvenes para la Universidad y, quizás en menor grado, parala Formación Profesionalde Grado Superior, que es una isla en el sistema educativo sin nada que ver conla enseñanza Obligatoriay sin nada que ver con los estudios superiores.

Ya sabemos lo que no funciona. ¿Por qué no experimentar e innovar? ¿Qué vamos a perder en comparación con lo que podemos ganar?

Segregación escolar del alumnado gitano

La comunidad gitana es la primera minoría cultural de Europa. La segregación escolar, es decir, la elevada concentración en determinados colegios de una zona, y la educación deficiente que reciben en la mayoría de los países de Europa es una realidad palpable para muchas familias, niños y niñas gitanos en la mayoría de los países de la UE.

Lázlo Andor, Comisario Europeo de Inclusión, ha explicado reiteradamente que los objetivos para 2020 contra la pobreza, y a favor del empleo, la educación y el desarrollo, no sirven para nada si no se incluye a los gitanos. La situación del pueblo gitano o romaní no es asunto del Ministerio del Interior (como se pretende en Francia e Italia como ejemplos más bochornosos), sino un problema de exclusión social, y, por tanto, de construir las políticas sociales más adecuadas para la inclusión del pueblo gitano en la sociedad europea. En esta tarea la educación tiene un papel muy importante.

Adoptar medidas para combatir la exclusión desde la educación es una prioridad. Medidas para alcanzar la equidad educativa y evitar la segregación, concienciando a las administraciones educativas para una distribución equilibrada de la escolarización; desarrollar programas para prevenir el absentismo, que impliquen a las familias, los docentes y al alumnado; medidas para compensar la desventaja social; formación específica para los docentes implicados en proyectos de inclusión, además de estabilidad para las plantillas de estos centros; y medidas que fomenten el intercambio de experiencias y conocimiento a través de redes sociales. En el tema que tratamos, como en otros, las Tecnologías de la Información y la Comunicación se convierten en las grandes autovías para la circulación de las experiencias y el trabajo cooperativo y solidario.

Creemos firmemente que la labor educativa se puede hacer de una manera más rica e innovadora si la comunidad educativa está concienciada y comprometida con esta tarea. Más que grandes recursos, se necesitan voluntad, ideas y proyectos claros. En este sentido un modelo de referencia es el de las comunidades de aprendizaje, una experiencia que ha demostrado prácticas exitosas con resultados muy positivos en más de cien centros de enseñanza de España en todas las etapas educativas.

El reportaje que presenta ESCUELA en este número, aborda con amplitud, a través de una investigación –La segregación escolar del alumnado gitano en España, llevada a cabo por Kamira, La Fundación Mario Amaya, y financiada por el Centro Europeo por los Derechos del Pueblo Gitano– la experiencia que se vive en los centros de enseñanza con mayoría gitana, valorando los problemas que se plantean, dándolos a conocer y reflexionando sobre cuáles son las medidas más adecuadas para dar una alternativa fiable y con futuro a la situación actual de la escolarización de los niños y las niñas gitanos.

¿La calidad en la ESO depende de la selección?

Esta parece ser la pregunta de fondo que se hace el Ministerio de Educación con la intención de modificar la ley para que no se puede obtener el título dela Educación Secundaria Obligatoria(ESO) con asignaturas suspensas. La situación actual dista mucho de las explicaciones a bulto que los responsables ministeriales han difundido. Desde 1990 hasta la actualidad, la legislación es muy explícita, el alumnado podrá obtener la titulación de la ESO con dos asignaturas, excepcionalmente tres, que no pueden ser a la vez Matemáticas y Lengua. Pero, en cualquier caso, la decisión queda en manos de los criterios profesionales, cualificados, del docente, quien decide si el alumno ha cumplido los objetivos de esta etapa obligatoria.

¿Tendremos menos titulados en esta etapa? ¿Aumentará el fracaso escolar? ¿Y el abandono, será una invitación a salir del sistema reforzada por la elección temprana de un itinerario?

La ESO tiene unas características que no debemos ignorar. En primer lugar es una etapa obligatoria que tiene como objetivo una enseñanza integral para los jóvenes. La enseñanza está más centrada en la formación de aptitudes, habilidades y conocimientos que permita al alumnado afrontar la enseñanza postobligatoria, cuyas características son radicalmente distintas. No se trata de aprender asignaturas de manera fragmentada de las cuales te examinan para promocionar. La enseñanza obligatoria es una enseñanza integral, como ya hemos escrito, e inclusiva, no selectiva.

El PP sigue poniendo entre paréntesis los fundamentos de la enseñanza obligatoria, que en este momento es notablemente mejorable en algunos aspectos que hemos apuntados reiteradamente desde esta tribuna, entre otros el currículo, la organización de los centros o la formación inicial y continua del profesorado. Un grave problema político nos presiona permanentemente, dos modelos educativos, diametralmente opuestos y sin ámbitos de encuentro. Con un problema añadido: ni uno ni otro han sido capaces de afrontar las reformas necesarias del sistema educativo español. Por otro lado, las reformas, esta incluida, parecen dar por supuesto una “minoría de edad” de la profesión docente que le incapacita para tomar decisiones. ¿Quién mejor que el docente para tener criterios precisos y rigurosos sobre las capacidades y habilidades del alumnado y sobre si ha conseguido los objetivos marcados para la enseñanza obligatoria?

En la nueva propuesta existe una forma distinta de entender la obligatoriedad, el papel del sistema de enseñanza y los objetivos políticos deseables, en este caso a caballo entre la calidad y la excelencia centrada en los mejores. Titularán menos alumnos, pero titularán los mejores alumnos académicamente hablando. ¿Qué solución es esta?

Creemos que esta no es una de las reformas que necesita el sistema de enseñanza. En el tema que tratamos, la calidad no depende de la selección, sino de cumplir con los objetivos de la etapa: formación integral y enseñanza inclusiva. Expertos y docentes apuntan ya otros caminos a seguir más novedosos e innovadores. Pero exige pensar.

Más salud laboral contra la crisis

La reforma laboral, la reforma sanitaria y los duros recortes llevados a cabo contra el sector público, suponen un severo varapalo para las condiciones de trabajo de millones de trabajadores. Esta situación tiene especial incidencia en los recursos invertidos en la prevención de riesgos laborales por parte de las empresas públicas y privadas, con el deterioro de la seguridad y la salud en el empleo.

En el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo (28 de abril), organismos internacionales, sindicatos y expertos han advertido de que desde el inicio de la crisis, tanto en el sector público como en el privado, la prevención ha dejado de ser una prioridad.

La reivindicación de la Seguridad y la Salud en el Trabajo tiene un doble objetivo: mantener unas condiciones laborales dignas, seguras y saludables, y construir políticas alternativas capaces de hacer frente a los problemas presentes y futuros de millones de personas, derivados de las reformas extremas que está llevando a cabo el Gobierno español. Muchos trabajadores se encuentran no solo bajo la presión de una pérdida de derechos sociales inédita en España, que van desde el puesto de trabajo a la pérdida de la salud, sino también a la presión que supone saberse ante un difícil futuro, cuando no inexistente, que no entiende de edades. Si el problema de desempleo de los jóvenes es agobiante, el de los mayores de 50 años no se queda atrás.

El sistema de enseñanza está sufriendo este recorte de recursos en prevención de riesgos laborales y seguridad en el trabajo. Afecta a todos: usuarios que empiezan a experimentar una situación de deterioro en el servicio público educativo; centros educativos que empiezan a notar los duros recortes en infraestructuras, recursos materiales y mantenimiento, lo que comúnmente se conoce como gasto corriente; y los docentes como colectivo, cuya salud laboral se verá afectada por el exceso de carga lectiva, el aumento de ratios y la imposibilidad de hacer bien su trabajo.

La ciudadanía no debe admitir esta situación. La mayoría absoluta no es un cheque en blanco. El Gobierno de España tiene que tener la sensibilidad suficiente como para oír a esa gran mayoría que le dio su voto, pero a la que hoy le niegan la palabra y los derechos sociales. Los recortes no generan sino malestar social y angustia personal. Empobrecimiento y exclusión. La OIT advierte, en su último informe, que vamos en la dirección contraria. Algunos gobiernos y muchos expertos empiezan a alertar sobre las graves consecuencias de los recortes para las economías nacionales y para la internacional.

Hay otras alternativas, pero todas pasan por un gran consenso político, por el empleo, los derechos sociales y los servicios públicos. Un consenso que dinamice la economía y nos aleje de la conflictividad social a la que nos vemos arrojados. Y en esta política consensuada la Seguridad y la Salud en el Trabajo son una prioridad y un referente muy importantes. Un buen síntoma de que las cosas pueden ser de otra manera. Aún más en tiempos de crisis.

El compromiso necesario con la financiación

Recortar no es invertir con eficacia, es rebajar drásticamente las inversiones en el sistema educativo. El Gobierno del Partido Popular se ha equivocado de manera radical al presentar un plan de recortes en vez de una Ley de Financiación suficiente para todo el sistema educativo. Aunque no está de moda hablar de inversiones, al menos convendrán que la diferencia conceptual entre un plan y una ley puede ser sustancial. Necesitamos un esfuerzo adicional para poner a salvo la educación pública de los vaivenes económicos. Hay que afinar mucho sobre cómo y cuánto ahorrar, pero sobre todo hay que afinar mucho para mejorar el buen uso de los recursos materiales y humanos existente. Ni una cosa ni la otra parecen objetivos del actual Gobierno.

Ahora necesitamos una Ley de Financiación del sistema educativo, no un plan de recortes a bulto, con la que garantizar los recursos necesarios a la escuela pública desdela Educación Infantilhasta los estudios superiores. Difícilmente podremos ver el final del túnel de la crisis si la obsesión por el control del déficit público recae abusivamente sobre la enseñanza obligatoria, la universidad y la investigación.

Necesitamos tener en el horizonte el objetivo de igualar el gasto público educativo a la media europea hasta alcanzar, progresivamente, un 7% del PIB en la enseñanza obligatoria y un 2% en la enseñanza superior.

Y necesitamos activar un Fondo de Compensación Territorial para financiar actuaciones en toda España que garanticen el derecho a la educación. Un Fondo con una partida propia en los Presupuestos Generales del Estado, con carácter finalista, en el marco de convenios que al efecto firmaría el Ministerio de Educación con cada comunidad autónoma. Con prioridad para medidas que favorezcan el éxito escolar y los programas específicos de compensación educativa.

Sin medias tintas, es inaplazable reivindicar la necesidad de la financiación suficiente para el sistema público de enseñanza. Esto es invertir para obtener la mayor rentabilidad social y económica y cultural.

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